Me influye el pensamiento de que pueda estar dado de antemano, que todo sea un gran embuste, una gran estafa, como Madoff o el Bitcoin, bajo el paraguas del Estado, que se lucra de todo, en este mundo loco de inflación desbocada, gasolina en máximos a los que ya nos han acostumbrado e hipotecas escalando el Everest del Euríbor para congraciarse con los bancos, que al final son lo más importante.
No sé cuál es la solución, ni siquiera si la hay. Puede que soñar de nuevo con el Euromillón o la Primitiva. Esperar despierto por si el confeti por una vez está justificado.